Ante la inminente toma de decisiones respecto de la 4ta central, ratificamos lo expresado en el documento del bicentenario "Un balance necesario a los 60 años de CNEA" y llamamos a movilizarnos para imponer el amplio debate nacional allí exigido, rechazando las decisiónes de apuro impulsadas por las autoridades.
Es evidente que la politica del gobierno nos encamina a una decisión que va a consolidar la dispersion y dependencia tecnologica al comprar una central de Tecnología nueva para el país y que sera una vez mas un prototipo sin antecedentes operativos en el mundo.
La falta de un plan que contemple y garantice la preservacion de recursos naturales y la provision de energia para las futuras generaciones que habiten la Argentina, asi como la historia del desarrollo nuclear y las capacidades tecnologicas disponibles en el país nos muestran que otro deberia ser el camino a tomar.
ANTECEDENTES
El desarrollo nuclear en la Argentina, centralizado en la CNEA desde su creación, ha llevado al diseño, construcción y operación de las Centrales de investigación que funcionan en el país y a su exportación a diversos países, incluso algunos de alto desarrollo tecnológico y económico. Cuando a principios de los 70 se decidió la instalación de centrales de potencia para generación nucleoeléctrica, se optó por el diseño de SIEMENS en la línea de uranio natural-agua pesada de entre las varias ofertas presentadas entonces.
Con la experiencia de la operación de CN Atucha 1, de recipiente de presión, el desarrollo de la capacidad de fabricación de los elementos combustibles y la capacidad adquirida por las empresas nacionales, para la instalación de la 2da Central se optó por el diseño canadiense de tubos de presión (CANDU, manteniendo la línea U natural-agua pesada). Esto permitió el aumento de la participación del personal de la CNEA a través de la creación del Organismo Inspector y el Convenio de Transferencia de Tecnología firmado con el proveedor AECL de Canada.
La siguiente decisión -tomada en la época de la expansión acelerada de la deuda externa nacional, concretada en el decreto 302/79- determinó que la Argentina comprara a SIEMENS-KWU Alemania cuatro nuevas Centrales de igual diseño que CNA 1, que deberían entrar en funcionamiento en el año 2000. Se separó de la estructura de la CNEA a sus áreas de ingeniería creando una nueva empresa, ENACE, que originó una
